En su intento, hasta ahora frustrado, del béisbol de volver a ser deporte olímpico nace el Clásico Mundial. En su interesante primera versión, todos pudimos ver y conocer más de cerca un cúmulo de estrellas que daban lo mejor de su talento por un bien mayor que jugar por solo dinero: jugar por los colores de sus banderas.
Ya han pasado casi 11 años de aquella histórica edición, donde Japón con solo dos grandeligas en su nómina demostró que a veces el deseo de jugar puede suplir en parte la fama y el dinero.
El primer Clásico fue un éxito y cuando vamos ya para la cuarta edición, nos hacemos la pregunta, es acaso este evento el verdadero CLASICO del beisbol? Pues tiene que ser irremediablemente, no hay otro y esto tiene que entenderlo MLB y sus directivos, así como los directivos de los equipos. No se puede perder la emoción y el interés de este evento que debe seguir creciendo, lo cual no ocurrirá si siguen aumentando también las prohibiciones a estrellas del deporte de participar en él.
En fin, el Clásico Mundial ha ayudado a propagar la popularidad del beisbol por el mundo, todo lo que se pueda hacer para aumentar su brillo tiene que hacerse, eso debe saberlo la MLB, los fanáticos lo sabemos y lo exigimos.
miércoles, 8 de febrero de 2017
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